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martes, 26 de febrero de 2013

CAIDA DEL CABELLO EN LAS MUJERES

Perder cierta cantidad de pelo al día es normal, consecuencia natural de la renovación del tejido epitelial. Saltan las armas cuando la caída de pelo deja sus marcas en peine, ropa, baño... y poco a poco vamos encontrando espacios calvos en nuestra cabeza. El asunto es preocupante, no solo por la belleza, pues puede ser un síntoma de alguna enfermedad.




En realidad cuando indagamos acerca de este tema, la primera razón que se menciona es la predisposición genética y luego se habla de otros factores medioambientales, de salud, o asociados al déficit de nutrientes que podrían acelerar este proceso.

Hoy se sabe que no basta tener cierta predisposición genética para perder, y sí que muchas veces somos nosotras quienes despertamos ciertos "demonios" que llevamos dentro. Esta teoría nos permite participar de la prevención de ciertos males que podrían entenderse como "defectos de fábrica".

Es por eso que intentaré acercarme a las causas más frecuentes de la caida del cabello y tú decidirás cuál se ajusta a tu caso y qué debe hacer.

¿Por qué se cae el pelo de la mujer?

1) Mala alimentación, poca y sin horario: las consecuencias de una mala alimentación las sufre todo nuestro organismo, pero principalmente el pelo.

2) Descuidos y maltratos diarios que propician la pérdida de cabellos:
En este caso podría citarse la alopecia por tracción provocada por el abuso de las colas de caballo, y del uso continuado de felpas, ligas y pinzas de mucha presión. Es favorable reducir el tiempo permanecemos con el pelo atado. Si no te gusta la melena suelta, es preferible cortarla por la salud de tu cabello.

Entre los posibles maltratos se encuentran también los tratamientos del cabello que implican el uso de calor excesivo como son los baños de crema con calor, y el secado del pelo con aire caliente, en ambos casos el perjuicio es al bulbo piloso del folículo capilar y la consecuencia es su debilitamiento y caída de pelo. Es aconsejable entonces evitar el uso de secadores, o aplicarlos manteniendo el aparato a una distancia prudente moviéndolo en círculos para que el aire caliente no se concentre solo en una zona.

Los productos químicos para permanentes, tintes y decoloraciones también pueden resultar perjudiciales, igual que el champú excesivamente abrasivo. Estos últimos deben emplearse en poca cantidad y nunca más de una vez al día. Lo mejor es encontrar una fórmula y marca que se adecue a su tipo de cabello, de ser preciso consulte un dermatólogo que te auxilie en esa importante decisión.

El uso de peines plásticos de dientes muy juntos y puntiagudos y cepillos duros de cerdas artificiales también resulta prejudicial pues dañan el cuero cabelludo a la vez que arrancan o parten los pelos enredados. Si tu pelo es fino y tiende a enredarse demasiado, aplique crema de enjuague o acondicionadora en los extremos, ello ayudará en el momento del peinado y evitará el maltrato innecesario. Emplee además las peinetas de dientes separados y los cepillos de cerdas naturales.

Los peinados demasiado tirantes o la acción de secarse el pelo frenéticamente con una toalla son igualmente perjudiciales. Lo mejor es soltarse el cabello y peinarlo de acuerdo a su caída natural, así como envolverlo en una toalla limpia luego del último enjuague y, sin moverla, dejarla absorber el exceso de agua.

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